Friday 12 june 2009
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El Biomagnetismo es una técnica de medicina complementaria
que consiste en la postura de imanes en diferentes partes del
cuerpo para tratar y erradicar múltiples afecciones a la salud
que muchas veces la medicina convencional no logra solucionar,
además de representar una alternativa, en muchos casos, a
costosos, desagradables y prolongados tratamientos que se
utilizan en la medicina actual.
Según la teoría del Biomagnetismo,
el estado de salud de los órganos se da por un equilibrio relativo entre sus cargas iónicas negativas y positivas, y así, el cuerpo humano se mantiene en salud siempre que su pH esté en un
rango neutro. Al desequilibrarse el pH, por alteración de las cargas, los microorganismos patógenos logran ingresar al cuerpo y alojarse en las zonas alteradas manifestándose clínicamente como
dolor y enfermedades.
En la práctica, el Biomagnetismo consiste en aplicar imanes de una determinada fuerza y polaridad en puntos específicos del cuerpo y de este modo hacer que las cargas, y por tanto el pH, se re‐equilibren, consiguiendo exterminar en tiempo breve, virus, bacterias, hongos y parásitos, causantes de la mayoría de las enfermedades graves de la humanidad, incluso algunas en las que la medicina oficial no siempre reconoce una etiología microbiana como la diabetes, el cáncer y otras.
Se sabe también que los organismos superiores pueden ser portadores asintomáticos de microorganismos patógenos; en este sentido, el Biomagnetismo es también una terapia preventiva, permitiendo detectar las patologías aún antes de su manifestación clínica.
Para el Biomagnetismo no se requieren equipos tecnológicos con electricidad, invasivos o dolorosos, éste es un método extremadamente simple e inofensivo, donde se utilizan sólo imanes y el paciente no necesita desvestirse. Además, no produce efectos colaterales indeseables.
La frecuencia de las sesiones y la duración del tratamiento, dependerá de diversos factores (gravedad de la dolencia, antigüedad, edad, daños estructurales ya presentes, carga tóxica por medicamentos, alimentación, estado emocional e inmunológico, etc.). En términos generales, lo óptimo es una secuencia inicial de tres sesiones, separadas por una semana; dependiendo de la evolución, se podría requerir de un control al mes, pero el número real en definitiva lo determinará la forma en que reaccione cada paciente; sin embargo, el enfermo ya comienza a notar cambios positivos en su salud desde la primera o segunda sesión.
El Biomagnetismo es entonces una terapia eficiente, que no presenta efectos
secundarios y que es de una asombrosa simpleza, y sin embargo, involucra
conceptos inéditos, que abren las puertas a la medicina del futuro.
Dr. Patricio Muñoz H.
Médico Cirujano U.C.
Terapeuta en Biomagnetismo Médico
Estrella Solitaria 4701, Ñuñoa, Santiago.
fono 919-2186 / pemunoz@uc.cl
En la práctica, el Biomagnetismo consiste en aplicar imanes de una determinada fuerza y polaridad en puntos específicos del cuerpo y de este modo hacer que las cargas, y por tanto el pH, se re‐equilibren, consiguiendo exterminar en tiempo breve, virus, bacterias, hongos y parásitos, causantes de la mayoría de las enfermedades graves de la humanidad, incluso algunas en las que la medicina oficial no siempre reconoce una etiología microbiana como la diabetes, el cáncer y otras.
Se sabe también que los organismos superiores pueden ser portadores asintomáticos de microorganismos patógenos; en este sentido, el Biomagnetismo es también una terapia preventiva, permitiendo detectar las patologías aún antes de su manifestación clínica.
Para el Biomagnetismo no se requieren equipos tecnológicos con electricidad, invasivos o dolorosos, éste es un método extremadamente simple e inofensivo, donde se utilizan sólo imanes y el paciente no necesita desvestirse. Además, no produce efectos colaterales indeseables.
La frecuencia de las sesiones y la duración del tratamiento, dependerá de diversos factores (gravedad de la dolencia, antigüedad, edad, daños estructurales ya presentes, carga tóxica por medicamentos, alimentación, estado emocional e inmunológico, etc.). En términos generales, lo óptimo es una secuencia inicial de tres sesiones, separadas por una semana; dependiendo de la evolución, se podría requerir de un control al mes, pero el número real en definitiva lo determinará la forma en que reaccione cada paciente; sin embargo, el enfermo ya comienza a notar cambios positivos en su salud desde la primera o segunda sesión.
El Biomagnetismo es entonces una terapia eficiente, que no presenta efectos
secundarios y que es de una asombrosa simpleza, y sin embargo, involucra
conceptos inéditos, que abren las puertas a la medicina del futuro.
Dr. Patricio Muñoz H.
Médico Cirujano U.C.
Terapeuta en Biomagnetismo Médico
Estrella Solitaria 4701, Ñuñoa, Santiago.
fono 919-2186 / pemunoz@uc.cl